+ Que Abejas

#SOSABEJAS. (Green Peace)

LA IMPORTANCIA DE LAS ABEJAS

Las abejas son mucho más importantes de lo que pensamos. La producción de alimentos a nivel mundial y la biodiversidad terrestre dependen en gran medida de la polinización, un proceso natural que permite que se fecunden las flores y den así frutos y semillas. Las abejas, y otros insectos como mariposas y abejorros, son los responsables de este proceso y, sin embargo, sus poblaciones están disminuyendo a pasos de gigante. 

Las abejas no solo hacen miel. Hacen algo esencial para la diversidad de las plantas en el mundo: la polinización. Su preservación y la de su hábitat nos beneficia a todos.

Cada obrera hará entre 10 y 15 vuelos diarios, volando entre 40 y 100 kilómetros diarios, a una velocidad máxima de 25Km/h, durante al menos 21 días. Cada abeja obrera libará (cosechará) el néctar de 560 flores al día.

Una sola abeja melífera suele visitar unas 7,000 flores al día, y se necesitan cuatro millones de visitas para producir un kilo de miel.

EL MILAGRO DE LA MIEL

Para producir un kilo de miel, una abeja visita 4 millones de flores y recorre una distancia equivalente a dar la vuelta al mundo 4 veces. Una colonia de abejas es comparable con una ciudad pequeña en cuanto al número de individuos.

La miel natural es un producto que las abejas producen a partir de la transformación del néctar de las flores, y que es usado con propósitos de alimentación completa en la colmena. La miel de las abejas ha sido ampliamente estudiada por sus gran cantidad de propiedades como antiséptico, fortificante, calmante, laxante, diurético, bactericida…

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Unos 100 gramos de miel aportan unas 300 calorías, por lo que es un alimento recomendable para personas que necesitan una dosis adicional de energía, como deportistas, niños, personas mayores o trabajadores que hacen un gran esfuerzo físico o intelectual. Además, la fructosa y glucosa que contiene la miel se absorben con rapidez en la mucosa intestinal, proporcionando energía en pocos minutos. Por esta razón su consumo es apropiado para personas anémicas o convalecientes que necesitan recobrar la vitalidad.

Tiene potencial antibacteriano: por ello se puede usar para el tratamiento del acné y para exfoliar la piel.

Alivia la tos y el dolor de garganta gracias a sus propiedades antiinflamatorias y demulcentes (suaviza las mucosas irritadas).

Es fuente natural de antioxidantes por su contenido en carotenoides, flavonoides y compuestos fenólicos. Los antioxidantes impiden la formación de óxidos, lo que frena la degradación de las células. Consecuentemente, un consumo frecuente de miel previene enfermedades del sistema inmune y cardíacas entre otras.

Mejora el tránsito intestinal, por lo que es recomendable contra el estreñimiento. No sólo actúa como fibra natural, sino que beneficia a la flora intestinal y ayuda a reducir inflamaciones en el intestino.

Sirve como sustituto del azúcar refinado: se puede usar en cantidades moderadas para endulzar alimentos (leche, yogur…) de forma más saludable que con el azúcar común.

Mejora la digestión: ayuda a metabolizar los alimentos, previniendo indigestiones, reflujo y la sensación de pesadez que aparece después de comidas fuertes.

Ayuda a sanar heridas y quemaduras: por sus propiedades antisépticas se puede aplicar sobre los tejidos heridos para reducir el riesgo de infección. Asimismo, ayuda a disminuir la inflamación, facilitando la curación.

Se puede usar como hidratante: la alta humedad presente en la miel permite utilizarla como hidratante de la piel y el cabello.

Puede ayudar a combatir el insomnio: la miel facilita la acción del triptófano, encargado de segregar la serotonina en nuestro organismo (hormona que contribuye a regular el sueño). Añadir una cucharada de miel a una infusión antes de dormir facilita la relajación del cuerpo y el cerebro.

Puede disminuir los síntomas de la alergia: algunas evidencias señalan que consumir miel local puede ayudar a reducir los síntomas de la alergia igual que una vacuna. Las abejas depositan parte del polen en la miel, por lo que tomarla unas semanas antes del pico de polinización puede ayudar al cuerpo a asimilar mejor la llegada del mismo.